Datos del Probador

Nombre: Igor
Apellidos: Kuende
Edad: 43
Profesión: Mecánico Industrial
Primer coche: Citroën AX
Coche actual: Renault Scenic

Fotos
Blog de Juan Igor Kuende
Probador DS 5 - Blog de Igor Kuende     Desde bien jovencito me ha gustado casi todo lo que tuviera ruedas, y los coches de la marca del doble Chevrón me han parecido diferentes al resto de marcas generalistas, por diseño o por los inventos tecnológicos que han ido llevando al cabo de la historia de la marca. De pequeño solía venir a nuestro barrio un francés con un tiburón (el primer DS) y alucinaba al verlo subir y bajar con su suspensión neumática.

    A primera vista el DS5 no me llamó especialmente la atención cuando me hicieron entrega del vehículo, ya que me parece discreto pero elegante, cómo debe ser todo vehículo Premium que se precie, si obviamos las pegatinas publicitarias. Pero al llevarlo a casa y aparcarlo en el garaje empecé ha darme cuenta de los detalles: en lo primero que me fije fue en el tamaño se notan los cuatro metros y medio, es un poco más grande que mi Scenic, aunque luego en marcha no se note, en ciudad con la ayuda de la cámara trasera se aparca fácilmente y el detector delantero también echa una mano.

    Estéticamente me llamó la atención la infinidad de pequeños toques que tiene por todas las esquinas, me gustan especialmente los pequeños alerones cromados en la parte baja delantera y las tomas de aire que hay a su lado, en cambio no entiendo la franja que va desde el foco hasta el retrovisor, (además creo que hacen ruido aerodinámico, en autopista suena algo por esa zona), ni la doble insignia en parrilla y capó; las ópticas delanteras con esas formas que pueden darle ahora a los led también son muy llamativas, y de noche los xenón dan una luz que parece hacerse de día, las traseras son espectaculares entrando literalmente en las formas de la carrocería. Las enormes llantas de 19”, parecen de carbono por el detalle del diseño en negro.

    En el interior lo primero que destaca es la piel de los asientos, muy cómodos por la calidad de la misma y que por su reglaje eléctrico, junto con la de altura del volante dan casi una postura perfecta. Después, la cantidad de ayudas a la conducción y de confort en forma de botones que hay colocados estratégicamente por el puesto de conducción, por mencionar dos: la ayuda del freno eléctrico que mantiene el coche frenado unos segundos para las salidas en cuesta, o, el avisador de mantenimiento de carril, controlan todo el coche.

    En marcha, por carreteras con buen asfalto, la suspensión te lleva cómodo pero por el sitio que le marque su buena dirección durita y precisa, pero por baches y en algunos resaltos de los que hay por todas las ciudades, se muestra un poco seca. La suavidad del motor a pleno pulmón contrarresta con el traqueteo al ralentí o por ciudad, en este sentido prefiero la finura de los coches movidos a gasolina. El embrague es suave y de recorrido correcto, así como la caja de cambios, aunque en las reducciones de 6ª a 5ªsu recorrido no es totalmente recto. Las tres primeras marchas son cortas, el motor así como el indicador situado en el cuadro de mandos enseguida te piden subir de marcha; luego se puede circular tranquilamente en quinta a 80 km/h, con unas 1.500 rpm. La sexta es larga, en autopista y con el piloto automático a unas 2.000 vueltas ya está en 120, pero el motor pide más madera y si le pisas con ganas al pedal derecho se pone fuera de la ley en un tris pudiendo ser presa fácil de los flases que suele haber escondidos estratégicamente para velar por nuestra seguridad y la de nuestros bolsillos, espero no haber caído en ninguna trampa.

    Y todo con unos consumos ajustados: en un recorrido mixto de 187 km a 50 km/h de media 7.2 l/100, en 367 km a 40 km/h de media 7.7 l/100; con los cuales no se llega a la autonomía que reflejáis en la guía motor. Me ha encantado probar el coche, pero me quedo con las ganas de tenerlo como mínimo una semana más, o quizá el gasolina con la caja de cambios automática, con las levas al volante y controlarlo todo desde aquí tiene que ser la leche, si necesitáis un probador en la zona norte me avisáis. En definitiva como dice mi hijo de seis años: cuánta tecnología lleva este coche y que bien va, ¿no? Aita!.